Nacho

Hola, Soy Nacho y me gusta el vino, bueno voy a ser sincero…me vuelve loco!! (que me vengo arriba) y debo confesar que me emociono con cada una de las pequeñas cosas que lo rodea. Porque hay poesía y magia cuando descorchas una botella, porque hay una historia detrás que descubrir y porque está llena de vida y de pasión. En cada sorbo vives una experiencia nueva, no hay que engañarse, cada vino tiene su propia personalidad y tiene su propia forma de expresarse (mecheros al aire y Emotionally yours de Bob Dylan por favor).

Empecé a beber vino casi sin querer, en casa y aprovechando que a mi padre se lo regalaban, y eso no se deja pasar. Entre el que me dejaba beber y el que le esquilmaba, perdoname papá, mi paladar se revolcaba entre taninos, antocianos y polifenoles en un frenesí sin parangón. Acomodé mi paladar a grandes clásicos de Rioja, de Ribera del Duero o Navarra, que era lo que se llevaba hace 30 años. Pero mi curiosidad y la pequeña inversión en mosto fermentado desde entonces, me ha permitido conocer un número ingente de ellos y hacerme fan absoluto de ella. Sí, ella…os la presento, se llama Vitis Vinifera y la podéis encontrar entre los 50º y 30º grados del hemisferio norte y los 30º y 40º del hemisferio sur, es hermosa y coqueta…ahí con sus zarcillos, sarmientos, nudos y yemas, un pibón!

Y ahora lo sé, quiero vivir con ella y de ella. Me he asomado al abismo y vivo en el filo de la navaja, no me importa. Dicen que a los 45 lo tienes chungo para muchas cosas, pero que narices; la vida hay que vivirla a tope, procurar llevar una buena sonrisa, gente alrededor que te quiera e ilusión, un saco enorme de ilusión para conseguir todo aquello que te propongas.

Bienvenidos a mi blog!

Nacho